Responsabilidades de un promotor

La principal meta de cualquier marca es vender sus productos a los consumidores. Sólo así podrá obtener beneficios y seguir expandiéndose. Por muy maravilloso que sea un producto, no se vende solo, y requiere de una persona o un equipo que se encargue de demostrar sus atributos a los potenciales compradores. Una de las ocupaciones más demandadas es la del promotor de ventas, que se encarga de esta responsabilidad crucial para toda organización.


¿Qué es un promotor de ventas?

El promotor de ventas es la persona encargada de promocionar una marca entre los consumidores potenciales, atraer nuevos clientes y fidelizarlos. Su propósito es vender los artículos y ampliar la base de clientes de la compañía. En este sentido, debe tener un conocimiento profundo del sector, así como excelentes habilidades comunicativas y sociales. 

El método más sencillo para determinar si un promotor de ventas está cumpliendo sus objetivos es observar las ganancias generadas por su actividad. Los promotores de venta que cumplen con las metas empresariales suelen ascender a puestos directivos dentro de la compañía.


Funciones del promotor de ventas

El trabajo de un promotor de ventas no es sencillo; en algunas ocasiones, deberá idear nuevas técnicas y tener una actitud proactiva para desarrollar nuevas vías de negocio que le permitirán obtener mayores beneficios. Las funciones de un promotor especializado en punto de venta son:

1. Realizar presentaciones de productos a clientes potenciales para darlos a conocer. En estos encuentros debe llamar la atención de los consumidores, atendiendo a sus consultas y convenciéndolos de las ventajas de adquirir los productos.

2. Durante las presentaciones, repartir material promocional como muestras de productos, folletos, entre otros.

3. Su deber principal es cerrar ventas; para ello, necesitará los recursos para hacer pedidos, adquirir artículos y entregarlos.

4. Una vez realizada la transacción, el promotor debe ejecutar las tareas propias de un departamento de atención al cliente, ya que generalmente es quien tiene la confianza del consumidor y se le pedirá asesoramiento sobre el producto, si lo requiere.

El trabajo de un promotor puede realizarse prácticamente en cualquier lugar si cuenta con los recursos necesarios. Del mismo modo, dispondrá de métodos para atraer a los clientes como promociones, ofertas y descuentos para aumentar las ventas, además de cualquier otra información que el cliente pueda encontrar útil.

El promotor pasa la mayor parte de su jornada laboral interactuando con el público. Visitar los lugares donde se venden sus artículos y recopilar datos sobre las ventas es una de sus tareas. Del mismo modo, es fundamental para él mantener relaciones positivas con los responsables de los lugares de venta. Para ser eficaz y avanzar en su carrera, un promotor de ventas debe estar al día de todo lo que ocurre en su sector. Sus responsabilidades son muy variadas y su capacidad para llevarlas a cabo con éxito es fundamental para que la empresa pueda cumplir sus objetivos de venta.


Habilidades de un promotor de ventas

Ser un promotor de ventas de alguna marca requiere tanto personalidad como experiencia; si puede conseguir la combinación adecuada, tendrá mucho éxito en su puesto, logrará los objetivos de ventas de la marca y, lo que es más importante, proporcionará una experiencia de compra positiva al consumidor. He aquí algunos consejos que le ayudarán a tener éxito como promotor.


Conocimientos


Debe hacer sus deberes sobre la empresa que representa

Es fundamental que sienta confianza en lo que defiende, y esto requiere no sólo conocer el producto, sino también la trayectoria de la marca, sus objetivos y el público al que van dirigidos sus artículos. Con este método podrá comunicarse con la propiedad de los productos que anuncia.

Conozca su producto y los productos sustitutivos 

Esta recomendación es fundamental para la venta porque, en la mayoría de los casos, el comprador evaluará múltiples alternativas antes de adquirir un producto. Por ello, es fundamental que conozca los principales productos de las marcas de la competencia y, de este modo, tener un claro conocimiento de los factores diferenciadores que hacen de su producto un ganador. El comprador valora que conozca sus productos y los de la competencia para poder hacer excelentes comparaciones y ofertas.

Reconozca su entorno de ventas

El comprador es la persona a la que debe fascinar con su mercancía, según el establecimiento al que esté destinado. En función del individuo que tenga delante, se propone que utilice diversos métodos para captar su atención. Los clientes aprecian que les de espacio para considerar sus alternativas y que pueda mantener una distancia adecuada con ellos mientras le ofrece sugerencias de productos fiables.


Personalidad y presentación


Cuide su vestuario 

Es fundamental que cuide su aspecto personal y siga las pautas de vestuario recomendadas; recuerde que su producto debe destacar siempre.

Muestre una sonrisa

Mantenga siempre una conducta agradable y exprese compasión por el consumidor; esta actitud se asociará con la empresa y el producto que representa, y el comprador estará más dispuesto a iniciar el contacto.

Ofrecer recomendaciones

Cuando toca elegir un producto como consumidores, se suele confiar en los consejos de amigos o conocidos. Cuando una persona se entera de que alguien ha probado algún producto, es más probable que lo prefiera sobre otras alternativas. En consecuencia, cuando se hacen observaciones sobre las preferencias personales, suelen ser aceptadas positivamente.